Descubre cómo la iluminación potencia la venta en tu establecimiento comercial

Descubre cómo la iluminación potencia la venta en tu establecimiento comercial

Vender.

Sea lo que sea a lo que te dedicas en tu negocio, todo desemboca en vender: cambiar tus productos o servicios por dinero.

Y hoy quiero hablarte de un recurso que utilizas cada día para la venta. Bien usado es un recurso formidable: la iluminación.

Hágase la luz, hágase la venta

Seguro que ya lo sabías: el 80% de la información que recibe nuestro cerebro, la procesamos por la vista.

Si es que el mundo nos entra por los ojos. También (y sobre todo) cuando vamos a comprar.

Por eso es sorprendente la gran cantidad de personas que creen que compran racionalmente, sopesando los pros y los contras de lo que adquieren, cuando, en realidad no es así.

Compramos movidos por motivos racionales, desde luego, pero la parte emocional nos mueve con más fuerza de lo que podemos suponer. Y la emoción se despierta con los sentidos: Lo que nos evoca un olor fresco, el tacto de un pañuelo de seda, los colores vivos de un adorno… y, ¡ay! deseamos que sea nuestro.

El mundo nos entra por los ojos: aprovecha la iluminación en tu comercio para despertar la emoción.

Para poner en juego en tu tienda (o también en tu oficina, rigen las mismas reglas) la seducción que invita a comprar, lo primero es cuidar la presentación visual de tu comercio.

Lo primero. Porque antes de que los clientes puedan verte a ti, antes de oír tus argumentos, tienen que VER lo que tienes para ofrecerles. Antes de tocar o de oler, necesitan ver y acercarse.

Y el elemento fundamental de la presentación visual es la iluminación. Es el elemento decisivo y merece toda nuestra atención para crear el ambiente idóneo para vender.

Qué tener en cuenta antes de elegir el sistema de iluminación

¿Cómo plantearte la iluminación en tu tienda?

Haz un recorrido por los elementos visuales con los que puedes jugar: la colocación de los productos, la relación entre ellos, la posición, los colores del local, la cantidad de espacio vacío, los elementos de decoración… Y la luz.

Led Azul

Led rojo

Led verde

 

 

 

 

Antes de lanzarte a comprar lámparas, focos, luces y cables, párate y analiza:

  • El color de los productos: oscuros, claros, coloridos, uniformes …
  • El tamaño de los productos: manejables con la mano, medianos sobre un atril o soporte, grandes sobre el suelo…
  • La colocación: en solitario, haciendo grupos, amontonados …
  • El objetivo a destacar: no es lo mismo querer iluminar un conjunto, que un solo objeto o una parte del mismo.
  • Las zonas a iluminar: escaparate, zona interior destacada, zonas generales …

Todos debe estar al servicio de un objetivo: atraer al comprador hacia la zona donde expones tus productos. Hacia donde puedan ver, o incluso tocar.

Recuerda: primero percibimos por la vista, después, cuando tus clientes estén interesados (incluso seducidos) podremos usar nuestra capacidad de venta en el tú a tú. Primero ven, luego te escuchan… y después deciden.

Para ello es imprescindible que definas con claridad si

  1. Necesitas una iluminación directa, llamativa o general hacia la zona de exposición
  2. Prefieres destacar alguna parte concreta
  3. Usarás un solo foco luminoso o varios
  4. Emplearás colores
  5. O diferentes aperturas de luz, …

En estas decisiones tiene mucho que decir el tipo de artículo: con productos similares de tamaño medio te interesa una iluminación más general y de conjunto. En cambio, si tienes un producto estrella, potencia la iluminación sobre él y a la vez rebaja la del entorno. Así destacas su presencia.

Potencia la iluminación sobre tu producto estrella: todas las miradas irán hacia él.

Con la iluminación adecuada conseguimos resaltar las características del producto: su color, sus formas, su brillo, su elegancia…

Si el producto es fácil de coger con la mano, es perfecta una iluminación localizada: hace que el comprador aprecie las formas y colores sobre su mano. Si el producto es grande, ilumínalo con luz más general, adaptada al color y procura evitar la formación de sombras que desluzcan la vista. Salvo que busques un efecto concreto.

Una vez que tienes planteados todos estos factores, toca elegir el tipo de luz. Y no te voy a dar alternativas: Los LED se llevan todas las nominaciones y, por tanto, el premio.

Iluminación LED, la elección segura

La iluminación LED abre todo un arsenal de posibilidades: la gestión del color, el flash, la degradación, la variación en la iluminación… Y la economía.

Por ello es, cada vez más, un mercado con futuro.

Vamos a analizar las que te resultarán más útiles:

GESTIÓN DEL COLOR

Hasta ahora, teníamos que recurrir a tecnologías más complicadas, más caras, o menos accesibles para gestionar el color.

La iluminación LED nos permite aplicar el color apropiado a cada tipo de producto. Esto depende de la temperatura de color de la fuente luminosa, que oscila desde una luz fría hasta una luz cálida o con tonalidades diferenciadas.

Ilumina con temperaturas de color más frías los productos técnicos, desde un frigorífico a un vehículo. Mientras, las temperaturas más cálidas son más adecuadas para productos más pasionales, en los que la estética sea el componente dominante: ropa, complementos o incluso ciertos alimentos.

Por cierto, ¿quieres evocar en el comprador la experiencia de ver el producto con una luz semejante a la que reciba cuando lo utilice?

Entonces usa una luz más fría para los que se usarán, por ejemplo, en la cocina; una luz cálida para los que se destinen al dormitorio, y una luz cálida con tendencia al blanco para los que se verán a la luz del día, en la calle.

IRC (Índice de Reproducción del Color)

¿Te interesa que los objetos iluminados se vean con sus colores reales? ¿O estás buscando un efecto estético llamativo? ¿Algo diferente o especial?

Entonces, jugar con el IRC es tu arma secreta.

Es el Índice de Reproducción del Color, y da una indicación de la capacidad de reproducir los colores reales de los objetos. Para hacerte una idea, el IRC de la luz del día es 100.

Para mostrar los colores “tal como son”, tu primera elección son las luminarias con IRC entre 80 y 100. Si tu prioridad es que se perciba el color real a la luz del día, cuanto más cercano a 100 sea el IRC, mayor fidelidad consigues.

Ahora, que si quieres deslumbrar con efectos estéticos llamativos o especiales, lánzate a experimentar con IRC’s más bajos.

Y un dato curioso: al aumentar el IRC no aumenta el consumo. Disminuye. Justo lo contrario de lo que ocurre con otros sistemas de iluminación.

VENTAJAS DE LA ILUMINACIÓN LED

Por último, te dejo un listado de todas las ventajas que los LED ofrecen para tu comercio o local. Seguro que ya no dudas.

  • Bajo Consumo: Del orden de la mitad que la iluminación fluorescente y hasta una décima parte que la luz incandescente o halógena.
  • Alta eficiencia energética: mayor luminosidad con menor consumo
  • No emite radiación ultravioleta ni infrarroja.
  • Amplia gama de temperatura de color.
  • Temperaturas de color especiales sin necesidad de usar filtros.
  • Alto nivel de índice IRC.
  • Vida útil muy larga.
  • Control de la dirección de la luz, de la anchura del haz, posibilidad de variación del color en la misma fuente de luz, y de efectos especiales como flash, encendido y apagado progresivo, etc.
  • Ahorro en climatización del local, en especial en verano al emitir mucho menos calor que otras fuentes de luz tradicionales.

Dos enfoques: estético y económico

Por una parte tenemos el alto componente estético de la iluminación y su capacidad para influir en la percepción, no sólo visual, sino emocional. Con la iluminación adecuada puedes llegar a la parte más afectiva de tu cliente y convertir un “necesito un jersey” en “me ENAMORA este jersey”.

Para llegar al mejor resultado, sé generoso en hacer pruebas, pedir opiniones y hacer los cambios necesarios hasta dar con la combinación ideal para cada producto o línea.

Y por otro lado está el componente económico. Si tenemos una empresa es para conseguir un beneficio. Esto es irrenunciable. Y tanto el coste de compra de las luminarias, como el gasto mensual en la factura eléctrica tienen un gran peso en la rentabilidad de tu negocio.

Así que, dedica un tiempo a calcular. Considera el coste y el montaje de los elementos de iluminación, la potencia eléctrica que consumen y el número de horas que los tendrás funcionando.

No te llevará mucho tiempo y verás más claro lo que te conviene.

¿Te apetece plantearme alguna de tus dudas sobre la iluminación de tu local? Pues escríbeme aquí abajo. Te espero en los comentarios.

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