Errores licencia actividad: Evítalos

Errores comunes al poner en marcha una actividad: 2.Errores con la Licencia

El último paso para iniciar tu negocio es tener la Licencia de Actividad en regla. Y con este documento bien visible en tu local, ya puedes lanzarte a conquistar el mercado.

¿Tienes dudas? ¿Sabes en qué casos es necesaria? ¿Sabes si la estás tramitando correctamente?

No te preocupes: voy a poner luz en este asunto. Paso a paso, te mostraré los errores que debes evitar con tu Licencia de Actividad.

Los errores con tu Licencia que te llevarán por mal camino. Y qué hacer para no tener problemas.

1. NO NECESITO LICENCIA DE APERTURA

El primer error es creer que esto no va contigo. Que como tu actividad es algo especial, más sencilla, o diferente, no necesita legalizarse.

Porque es fácil suponer que cualquier industria, oficina o comercio necesita una Licencia para funcionar. Pero ¿y los casos más “particulares”?

¿Qué te parece si los estudiamos antes de que te lances con un “no necesito Licencia para esto”?

  • PEQUEÑA INSTALACIÓN

Por ejemplo, una caseta para vender golosinas, comida preparada, bebidas, helados o prensa. Puede ser desmontable o fija, similar al típico quiosco de toda la vida.

Si esta instalación está situada en un espacio público, como las aceras o los parques, necesitas una Autorización Municipal.

En este enlace puedes ver los requisitos del Ayuntamiento de Madrid para solicitar autorización para un quiosco de prensa.

¿Y qué ocurre cuando tu actividad se va a desarrollar en un espacio privado? Por ejemplo, en una comunidad de propietarios. Pues en muchas ocasiones no hay una regulación municipal sobre esto y no será necesario que tramites ningún tipo de permiso.

Resultado: Efectivamente, no necesitas tramitar una Licencia del Ayuntamiento (aunque quizá sí otros permisos de otros organismos: consúltame para salir de dudas).

Acércate a tu ayuntamiento e infórmate de cómo tramitar una autorización para instalarte en un espacio público, o de si te van a requerir algún permiso para realizar tu actividad en espacio privado.

Este paso es imprescindible porque cada ayuntamiento tiene capacidad para imponer sus propias normas y regulaciones.

Ahora ya puedes tener tranquilidad y ponerte manos a la obra.

  • ACTIVIDAD TEMPORAL

Que se desarrolle sólo unos meses al año (como una terraza o un puesto de helados), que sea una vez al mes (como un espectáculo temático) o un par de veces al año (como una fiesta por carnavales o Halloween).

Son actividades que no se extienden a todo el año y, ya sé, la tentación de pasar de cualquier trámite es grande.

Pero en todos los casos, debes solicitar tu Licencia de Actividad. En especial si va a haber afluencia de público, cobro de entradas, montaje y desmontaje de instalaciones …

  • ACTIVIDAD SIN ÁNIMO DE LUCRO

Supongo que duele un poco poner en marcha cualquier actividad sin ánimo de lucro y encontrarte que la administración no perdona: te exige la Licencia de Actividad.

Lo que cuenta no es si produce beneficios, cuenta si al realizar la actividad se cumplen todas las normas de seguridad necesarias.

Por ello, tanto si quieres legalizar el local de la banda musical del barrio, o de una asociación deportiva o contra el cáncer, contacta con un técnico para tramitar la licencia. No lo pienses más.

  • DESPACHO PROFESIONAL EN MI PROPIA CASA

Lo de trabajar en tu casa es un privilegio: ahorras tiempo en desplazamientos, tienes un horario flexible, trabajas en zapatillas… O puede ser un castigo, hay opiniones para todos los gustos.

Si lo que tienes es una zona de trabajo que usas tú exclusivamente cerrando la puerta a ruidos, niños y mascotas, no necesitas Licencia de Apertura o Actividad. El único requisito es que no molestes a los vecinos ni uses materiales peligrosos.

Pero la cosa cambia si en tu despacho recibes a clientes, aunque no sea con frecuencia.

Si te das de alta como profesional (de la abogacía, de programación, de seguros, de ingeniería, como es mi caso), tienes que declarar obligatoriamente un lugar de trabajo, que puede ser un local ajeno o tu propio domicilio.

Como has visto, hay casos en los que, efectivamente, no tienes obligación de solicitar Licencia de Apertura o Actividad, otros en los que necesitas un permiso del ayuntamiento o de otro organismo y por, último, situaciones que te exigen tramitar la Licencia.

No te hagas un lío: puedes exponerme tu caso y recibir mi asesoramiento sin ningún compromiso.

2. YO MISMO PRESENTO LA DECLARACIÓN RESPONSABLE

Tramitar el procedimiento por Declaración Responsable debería ser muy sencillo y muy rápido. Vamos, que se la conoce como “Licencia Express”.

Efectivamente, es rápido para conseguir la Licencia de Actividad o Apertura: sólo tienes que presentar la documentación que tu ayuntamiento te pide y firmar que te haces responsable de que cumples con todos los requisitos para iniciar la actividad. Y a trabajar en tu negocio.

En cambio, lo de sencillo no es así en todos los casos: según las características de tu negocio (superficie, maquinaria, procedimientos…) la normativa exige que aportes una serie de documentos que certifican que puedes desarrollar tu actividad en condiciones seguras.

Y en la práctica, esos documentos (memorias técnicas, planos) deben ser redactados por un técnico que conozca a fondo el tema y que compruebe que todo es correcto o te informe de si debes cambiar algo en tu local (aseos, salidas de humos, salidas de emergencia…)

Así que la licencia tramitada por Declaración Responsable puede ser tan sencilla como para que la solicites tú sin ayuda, o tan complicada como para requerir de un técnico que prepare toda la documentación.

La declaración responsable va a ser revisada y comprobada por los técnicos del ayuntamiento. Y si encuentran algo que no esté conforme, te exigirán que adecúes tu local o instalaciones, o incluso puede que te denieguen continuar con la actividad que ya está funcionando.

 Aquí es fácil acertar: consulta con un experto y sabrás cual es tu caso.

3. NO LEGALIZAR TODAS TUS ACTIVIDADES

Puede parecerte que, si ya indicas que tienes un bar-cafetería, es una complicación añadida (y un gasto) declarar que, además, pondrás música o televisión. Esto te supone un estudio ambiental para comprobar que los ruidos están dentro de los pautado por las normas.

Pero dejarlo sin legalizar sólo te va a traer problemas: desde una comprobación rutinaria en la que te soliciten el permiso que te autoriza a tener música y TV, hasta una queja o denuncia de la vecindad.

Y como esta, hay muchas otras situaciones en las que una actividad va acompañada de otra de forma habitual y, sin embargo, han de legalizarse cada una de ellas:

  • Actividades de estética en una peluquería
  • Servicio de cafetería/repostería en una librería o comercio de moda
  • Servicios de mecánica rápida en un lavadero de coches.
  • Fisioterapia en un gimnasio.
  • Combustión de biomasa en una fábrica de mobiliario.

Cada actividad secundaria puede requerir diferentes medidas de seguridad o instalaciones respecto a la actividad principal, por lo que tiene todo su sentido que estén contempladas todas. Hay que dar la importancia que tiene a cada cosa.

4. NO COMPROBAR SI EL TRASPASO QUE VAS A ADQUIRIR TIENE LA LICENCIA EN VIGOR

Aquí te enfrentarás a dos casos:

En el primero, vas a desarrollar exactamente la misma actividad que estaba funcionando hasta ahora. Este supuesto parece más sencillo. Sólo tienes que comprobar que la licencia del local sigue en vigor y bastaría con hacer una comunicación de cambio de titular, indicando que la actividad es la misma.

Sin embargo, si la licencia es muy antigua, o tu ayuntamiento ha hecho modificaciones de su normativa, puedes encontrarte con que tienes que rehacer en todo o en parte los documentos que presentas para legalizarlo.

¿Y si la actividad cambia?

En el segundo caso, adquieres o alquilas un local que anteriormente se dedicaba a otra cosa. Por ejemplo, una librería, que tu convertirás en local de venta de juegos. O una academia que vas a transformar en clínica dental.

Pues esto no es un traspaso. Debes solicitar la Licencia o Declaración Responsable tal como lo harías en un local nuevo.

Aparentemente, si no introduces maquinaria, ruidos, no utilizas materiales tóxicos o peligrosos, no parece que tengas que hacer ningún cambio ¿verdad? Es mejor que no te fíes de las apariencias, y consultes con un técnico que te asesore.

Como ves, cada caso puede ser un mundo. Cuéntame el tuyo: Te espero en los comentarios.

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