Como cargarte la eficiencia: stop al Autoconsumo Eléctrico

Como cargarte la eficiencia: stop al Autoconsumo Eléctrico

La eficiencia es fundamental para mí.

En mi vida y en mi empresa.

Diría que es mi objetivo. Ya sabes: hacer más con menos. Y una de las cosas que más me cabrea es desperdiciar recursos tontamente.

Por eso vengo calentito con el tema de hoy. Te adelanto: no voy a ser objetivo en este asunto.

En estos días andan revueltas las aguas en el sector de la generación y venta de la electricidad. Nos dan un disgusto tras otro: las continuas subidas de precios, el déficit de tarifa y, lo último, las nuevas medidas propuestas por el Gobierno sobre la autogeneración y el autoconsumo eléctrico.

Me repito: no soy objetivo en este asunto. Como consumidor, como conocedor del mercado y sus entresijos, como estudioso de la normativa del sector eléctrico, y gracias a mis relaciones laborales como ingeniero con las Eléctricas durante mucho tiempo, me he forjado una opinión bastante crítica. Cada vez estoy más convencido de que hay mucho abuso en la situación actual.

Te cuento cómo he llegado a este convencimiento:

La situación actual del mercado de la energía

Nos encontramos con el gobierno intentando sacar adelante su Normativa reguladora de la generación propia y el autoconsumo de electricidad, en principio, en línea con lo que se está haciendo en otros países de Europa.

Mientras tanto, la realidad tecnológica va permitiendo que la autogeneración vaya siendo más barata y supuestamente rentable.

Esto ocurre en una Europa dependiente energéticamente del exterior, pues la mayoría de la energía que se consume proviene del petróleo. Y en nuestro continente no se produce (salvo en Rusia. Eso es otra historia.).

Esto hace que se encarezca la energía utilizada, y que repercuta en el balance económico de los países. Cierto que hay otras formas de generar electricidad, pero todas tienen sus inconvenientes:

  1. La generación térmica es muy antiecológica: la quema de carbón, petróleo o similares contamina mucho. Genera, además, efecto invernadero.
  2. La hidroeléctrica está muy limitada por el fuerte impacto medioambiental que ocasiona la inundación de zonas. Hoy en día nadie se plantea hacer nuevos pantanos.
  3. La nuclear provoca rechazo por los consabidos y gravísimos problemas de la radiactividad. Aunque teóricamente no es fácil que se produzca un accidente, la realidad, tozuda ella, nos ha mostrado algunos en los últimos tiempos de consecuencias totalmente desastrosas. En muchos países, como España, está tan mal vista que no se potencia en absoluto, aunque en otros, como Francia, se facilite mucho más su ejecución.
  4. Las centrales de cogeneración están en auge: quemar materiales cuyo balance energético es cero o muy bajo y su emisión de humos o gases está muy controlada (biomaterias, gas natural, etc) presenta grandes ventajas.

Todos estos sistemas comparten además otro inconveniente: están muy centralizados. Generan la electricidad en unas zonas muy concretas y luego hay que transportarla y distribuirla a sitios muy lejanos. La consecuencias son:

  • el coste añadido por las redes de distribución necesarias,
  • el impacto ambiental de dichas redes de distribución,
  • más posibilidades de accidentes y averías,
  • pérdidas eléctricas por el camino, etc.

¿Hay alternativas?

Pues sí, hay al menos otros dos sistemas de generación de electricidad que comparten dos características básicas: están a disposición de todo el mundo y son accesibles en casi cualquier zona.

Se trata de la energía eólica (la que procede del viento) y la energía solar (la que procede de la luz del sol).

Su gran ventaja es que en su proceso de generación, la contaminación es cero. Pero hay más:

  • El coste de generación de electricidad es mínimo (no hay)
  • Se reduce el uso de combustibles fósiles, con su carga contaminante.
  • Se reduce también el gasto en transporte de energía porque la generamos y la consumimos en el mismo lugar.
  • Disminuye el impacto ambiental
  • Se rebajan las pérdidas de electricidad en la distribución: ese dinerillo que se escurre por el sumidero y no beneficia a nadie.
  • Ayuda a evitar la dependencia energética de otros países.
  • España es puntera en tecnología solar y eólica, por lo que la implantación de estos sistemas ayudaría a generar puestos de trabajo.

Hasta ahora, para producir estas energías, se necesitaba una tecnología cara y complicada. Es verdad que, cuanto más peso toman los factores anteriores, menos importa el coste de su instalación y puesta en marcha.

La buena noticia es que en los últimos años este coste, sobre todo de la tecnología solar, ha bajado y es accesible. Mucho. Tanto que ahora mismo tenemos la posibilidad de “democratizar” la generación de electricidad: todos podemos ser productores energéticos en nuestra casa o entorno. Autoconsumidores. Como Juan Palomo.

¿Inconvenientes del autoconsumo?

  • La inversión previa. Que, por cierto, con un buen plan económico, puede amortizarse en un par de años.
  • El mantenimiento y reposición de las instalaciones. Son nuestras ¿no? Nos toca hacernos cargo de ello.
  • Contar con espacio suficiente para instalar los equipos. Y si no lo hay, siempre se pueden buscar soluciones. Por ejemplo, en el caso de producción para el autoconsumo doméstico en un piso, en lugar de poner una instalación individual, puede hacerse en conjunto con la comunidad de propietarios.

No son inconvenientes muy difíciles de superar, ciertamente.

Y hemos llegado a un punto en que esta forma de aprovechar la energía no es solo necesaria, sino también deseable, hasta el punto de convertirse en el principal objetivo en cuanto a generación energética. O al menos, así lo han entendido a nivel europeo en general y en muchos países en particular.

Pero, amigo, no parece que sea así en España.

¿Eso es todo? Pues sí, eso es todo … o quizá no.

He mencionado las ventajas para el usuario-consumidor. Para el medio ambiente. Para el país como conjunto. ¿Y de las eléctricas, quién se acuerda?

Qué papel tienen las compañías eléctricas en todo esto

Sí, las eléctricas.

Esas compañías que llevan ya más de un siglo metiéndonos la mano en el bolsillo, con la excusa de servirnos un bien de primera necesidad, y cuya opacidad y falta de información hacen que no sepamos en realidad cuándo cuesta la electricidad. Esas compañías que, apoyadas en nuestra total dependencia de la electricidad, han conseguido la connivencia del gobierno para imponernos unas tarifas totalmente opacas, pactadas entre ellas, y que siempre suben y suben.

Te lo dije, muy imparcial no voy a ser.

Bien, ¿qué pasa con las compañías eléctricas? ¿Esas pobres empresas que, todo corazón, han puesto a nuestro servicio una red de generación, transporte, distribución y reparto de este preciado bien?

Y que, ahora, se lamentan: si cada uno se genera su electricidad en su propia casa, ¿cómo rentabilizar sus instalaciones? Y, además, advierten muy serias, si un día te falla tu propia instalación, ¿no querrías que estemos ahí, para suplir ese fallo y suministrarte tu ansiada electricidad, sin demora?

¿Quién les paga esos gastos? Hay quien cree que debemos ser los consumidores.

Porque el pérfido gobierno solo les deja, parece, subir el precio el equivalente anual al IPC, ¿quién les compensa de los crecientes costes que tienen en sus actividades? Que lo que nosotros les pagamos no les llega ni para una parte, y por lo tanto, les va quedando deuda cada año. Déficit lo llaman ellos, y “de tarifa” le apellidan, porque dicen que no les dejan subir las tarifas todo lo necesario…

Esto da para escribir un tratado. Lo haré, en el siguiente capítulo. Mientras tanto, terminemos con el autoconsumo.

(Y si no quieres perder una coma de esta historia, puedes suscribirte aquí, o en el formulario de la derecha. Donde tú prefieras.)

Así pues, como estas abnegadas y altruistas compañías eléctricas ven amenazado su monopolio del mercado eléctrico, no queda más remedio que establecer de alguna manera una compensación por esas pérdidas (ejem!, en realidad, es “dinero que dejan de ganar”, no pérdidas).

Y consiguen convencer al gobierno para que establezca unos impuestos (“peajes”, los llaman ellos) para aquellos que generen electricidad por su cuenta.

¿Cómo? ¿Impuestos? ¿A una actividad que solo tiene ventajas para el país? ¿A una actividad que en otros países está potenciada, mimada y hasta subvencionada en mayor o menor medida? ¿Es posible?

Pues sí, es posible, y aún más: es posible que esos “impuestos” en realidad no se los queda el gobierno, si no que van directamente a manos de ¡empresas privadas! ¡Ah!, claro, que no son impuestos, son “peajes”.

Todo ello, sin entrar en el asunto de la tremenda subida del “fijo” de nuestras facturas que estas compañías perpetraron hace un par de años con estas mismas o parecidas excusas. Pero eso, ya te digo, te lo voy a contar en otro artículo.

Vamos, que el papel de las eléctricas es llorar.

¿Y dónde queda la eficiencia?

Porque el Autoconsumo Fotovoltaico es eficiente, sin ninguna duda: Menos recursos invertidos para conseguir mayor rendimiento. No sólo económico, ojo.

Mientras tanto, así está el mercado energético en España: surge una forma de hacer algo (generar electricidad en este caso) que proporciona muchos beneficios para el país en su conjunto, y en lugar de potenciarse, se penaliza. Y además, se penaliza en favor de compañías privadas.

Quien lo entienda, que lo compre.

¿Qué opinas tú sobre el autoconsumo? No sé si nos pondremos de acuerdo, pero estoy deseando saber tu opinión.

Te espero en los comentarios.

2 comentarios en “Como cargarte la eficiencia: stop al Autoconsumo Eléctrico”

Deja un comentario

Responsable: MÉTODO TÉCNICO Y AZAR, S.L.
Finalidad:  Gestionar los comentarios y recibir información sobre su publicación.
Legitimación: Tu consentimiento al aceptar la política de privacidad.
Destinatarios: Tus datos no serán cedidos a terceras personas, salvo obligación legal.
Derechos: En cualquier momento puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión de datos u otros derechos.
Consulta en la Política de Privacidad cómo hacerlo.

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestro tráfico y para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso y nuestra Política de cookies. Puedes cambiar de opinión en cualquier momento y personalizar tu consentimiento.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies