¿Cuándo caduca un Proyecto Técnico?

¿Cuándo caduca un Proyecto Técnico?

De nuevo te ves delante de ese proyecto de negocio que estuviste a punto de abrir y quedó aparcado.

Quizá un imprevisto personal te volcó las prioridades, poniendo primero lo que va primero: tu salud o la de algún familiar, por ejemplo.

O, con un pie ya en el estribo, te diste cuenta de que el momento no era bueno: te empezaron a llegar señales de que mejor dejarlo (una burbuja que explota, un mercado que se enfría…)

Puede que, simplemente, el banco no te financió. O tardaba en hacerlo.

El caso es que aquí estás de nuevo, delante de tu antiguo sueño, dispuesto a resucitar tu propósito. Son nuevos tiempos, parece que las perspectivas mejoran. Y ahora es el momento en que has decidido poner toda la carne en el asador.

Buscando en tus papeles, te encuentras con el Proyecto Técnico que te hicieron.

Y ¿por qué no?, te preguntas. ¿Sacándole un poco el polvo, aún me servirá? A fin de cuentas, ya lo pagaste y es tuyo para siempre, usado o sin estrenar.

 

Recordando: ¿Qué era eso del Proyecto Técnico?

El Proyecto Técnico es parte fundamental de la documentación que necesitas para poner en marcha una nueva actividad o instalación técnica: Describe la actividad o instalación en función de toda la normativa y todos los reglamentos que la afectan.

Si me sigues habitualmente en el blog, me habrás “oído” decir muchas veces que la normativa (las leyes y reglamentos) abunda en nuestro país. Y sigue creciendo. Así, bajito, te lo digo: como la mala hierba.

En el momento en que tu proyecto se redactó, el técnico tuvo en cuenta toda la legislación que repercutía en tu actividad: la nacional, la autonómica y la municipal. Y en todos los aspectos relevantes: las instalaciones de climatización, la instalación eléctrica, contra incendios, el aforo del local, etc.

 

Ya me acuerdo, ya. Pero… ¿Me vale o no me vale?

Pues vamos a consultar con la bola mágica de La Ley. A ver qué nos dice.

1.- En este caso, tienen algo que decirnos la Ley 38/99, de la Ordenación de la Edificación y la Ley 12/86 sobre Atribuciones de los Ingenieros Técnicos Industriales, entre otras.

Ambas regulan de un modo general quienes son los profesionales técnicos competentes para elaborar la documentación técnica, y como debe realizarse dicha documentación.

Bueno, hablan de gente como yo, y de cómo hemos de realizar nuestro trabajo.

Ellas definen las competencias de los técnicos y los conceptos de proyecto y otros tipos de documentación técnica. Pero… no hablan de plazos, ni de fechas ni de tiempos. Cero información.

Mejor vamos a seguir buscando en los cajones de la legislación, a ver qué más encontramos.

2.- En el siguiente nivel tenemos la normativa concreta que regula cada tipo de instalación o actividad. Estas normas y reglamentos prescriben la necesidad de presentar documentación técnica, marcando de forma clara cuándo es necesaria, en función de

  • la superficie
  • la potencia eléctrica
  • los niveles de ocupación
  • el riesgo de incendio, etc.

Y también especifican claramente el contenido que debe incluir esa documentación:

  • contenido de los planos
  • instalaciones que deben ser calculadas
  • tamaño y dimensionamiento de cada elemento, etc.

Son, por ejemplo, normas como el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, el Código Técnico de la Edificación, el Reglamento de Seguridad contra Incendios en las Instalaciones Industriales, y muchas otras similares.

Pero lo cierto es que en ninguna de esas normas se especifican fechas de caducidad. Una vez realizado el proyecto, y mientras en él se justifique el cumplimiento de la normativa y esta siga en vigor, el proyecto es válido.

¿En vigor? Pues sí. Hemos llegado, por fin, a la clave del asunto.

 

Los Proyectos no caducan, pero la normativa que les afecta, cambia.

Si la legislación de acuerdo a la que se elaboró tu proyecto, ha cambiado, puede haberlo dejado obsoleto.

Como te comentaba más arriba, las leyes, y sus hijos, los reglamentos, crecen y se multiplican como si siguieran un mandato bíblico.

  • Que si hay grandes cambios tecnológicos, y hay que regularlos
  • Que si se avanza en cuestiones de seguridad
  • Que si se incentivan o desincentivan procedimientos técnicos

En fin, ya sea por motivos sociales, económicos, tecnológicos o políticos, esas normas van evolucionando, se modifican o se sustituyen por otras. Raro es el año en el que no hay cambios.

La obligación de adaptarse no siempre es inmediata, para mañana mismo. A veces hay plazo durante unos meses o hasta un año, pero llega un momento en que que las normas sustituidas dejan de ser válidas.

Y es en ese momento cuando tu proyecto empieza a estar fuera de juego. Deja de estar actualizado y su validez se resiente o incluso desaparece.

 

Hay que distinguir: Cuando tu actividad ya está en marcha y legalizada, o cuando aún no has comenzado.

Si tu actividad o instalación está ya funcionando, no tienes nada de preocuparte. Si cuando la abriste tenías tus permisos y licencias en orden, la ley te ampara. Cumpliste la normativa vigente en su momento y no tienes por qué adaptarte a la nueva normativa que vaya apareciendo. Salvo algunos casos excepcionales.

La cosa cambia si estás en fase de instalación, o en un compás de espera, con el Proyecto Técnico ya realizado.

Es decir, si aún no tienes la autorización para abrir o poner en marcha tu instalación.

Aquí es cuando debes preguntarte: ¿Mi Proyecto Técnico cumple con toda la normativa actual en vigor? Si no es así, no lo tires aún. Tienes dos alternativas:

  1. Añadirle un anexo que refleje los cambios. Es una solución muy práctica si son cambios pequeños o afectan a una pequeña parte parte de tu actividad o instalación.
  2. Realizar un Proyecto Técnico nuevo. Tiene sentido en los casos en que los cambios en la normativa sean profundos, extensos o afecten a aspectos básicos de tu actividad. (Sí, en este caso, tíralo a la papelera).

Documento triturado

Como es lógico, estos cambios tendrán de nuevo un coste económico. Más bajo si son pequeñas modificaciones, y más alto si hay que rehacer el proyecto. Tenlo en cuenta al hacer tus previsiones económicas.

¿Y cómo saber si has de rehacer el proyecto de nuevo, o es suficiente con algunas modificaciones? Pues consultando a un técnico competente. Como siempre, ya sabes que estoy a tu disposición. Rellena el formulario y te daré una orientación sobre tu caso. Sin coste alguno.

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Y ha llegado el momento de participar: ¿te ha quedado alguna duda sobre la caducidad del Proyecto Técnico? Pues te espero en los comentarios.

2 comentarios en “¿Cuándo caduca un Proyecto Técnico?

  1. ¡Gracias! Me alegra que te divierta el blog y que lo encuentres útil. Es mi propósito cada vez que escribo aquí.

    Y si te animas, puedes proponerme algún tema que te interese. Seguro que en tu trabajo ves cosas de lo más interesante… 😉

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